Desengrase por vapor

El desengrase por vapor es un proceso en el que los vapores de un disolvente se condensan sobre la superficie metálica arrastrando la suciedad. Se utilizan vapores calientes de disolventes clorados o fluorados para eliminar la suciedad, particularmente, aceites, grasas y ceras.

Una unidad de desengrase por vapor consta de un tanque de acero con un depósito de disolvente caliente en la parte inferior y una zona fría en la parte superior. La parte inferior del tanque se calienta para que el disolvente hierva y genere un vapor caliente. Este vapor caliente desplaza al aire, debido a que es más pesado que el aire, y llena el tanque hasta la zona superior fría. Cuando el vapor caliente alcanza la zona fría se condensa, manteniendo un nivel fijo de vapor, creando un balance térmico. El diferencial de temperatura entre el vapor caliente y la superficie metálica fría de las piezas a limpiar provoca que el vapor se condense sobre la misma y disuelva la suciedad.

La suciedad a ser eliminada de las piezas generalmente tiene un punto de ebullición muy superior al del disolvente, por lo que los vapores del disolvente resultan esencialmente puros, incluso aunque el disolvente en ebullición pueda estar contaminado con la suciedad de las piezas tratadas previamente.

En el desengrase por vapor, las piezas se calientan por la condensación de los vapores del disolvente hasta la temperatura de ebullición del desengrasante, y se secan instantáneamente a medida que abandonan la zona de vapor.

La estabilidad del disolvente usualmente se controla mediante la adición de estabilizantes en la manufactura del mismo. Los disolventes clorados más comunes requieren estabilizantes para funcionar correctamente en los procesos de desengrase por vapor.

El sistema más simple de desengrase por vapor sólo utiliza la condensación del vapor de disolvente como principio activo. Si la pieza a limpiar contiene orificios ciegos o cavidades que no son accesibles al vapor, o si la suciedad no se puede eliminar por el vapor, se puede añadir una fase de aspersión. Entonces el sistema constaría de tres fases: vapor – aspersión – vapor. Otras técnicas incluyen sistemas con una fase de inmersión en disolvente líquido caliente y una fase de vapor, o bien una fase de inmersión en disolvente a temperatura de ebullición o, bien, caliente más una fase de vapor. La limpieza por ultrasonidos también se puede utilizar en combinación con procesos de desengrase por vapor.

El desengrase por vapor aplicado a superficies metálicas ferrosas generalmente da lugar a la eliminación de las capas orgánicas superficiales, dejando la superficie metálica muy vulnerable a la corrosión. Cuando se desengrasan por vapor piezas de precisión de acero con un nivel elevado de acabado superficial y la existencia de óxidos no es deseable, se ha de incluir la aplicación de anticorrosivos (por inmersión o proyección) como una parte integrante del sistema de desengrase.

Desengrase líquido a temperatura de ebullición

En un recipiente o cuba se calienta un agente de limpieza (generalmente hidrocarburos o hidrocarburos clorados, aunque también agentes de limpieza acuosos alcalinos o neutros) hasta su punto de ebullición. Se introducen las piezas en este líquido, lo que genera que las grasas y las ceras se fundan. Adicionalmente, el continuo movimiento de las burbujas genera que la suciedad se disperse. Este método es utilizado frecuentemente como paso previo en los sistemas de desengrase por vapor. En estos procesos el consumo de energía puede ser demasiado alto. También puede eliminar partículas. Las piezas deben ser resistentes a choques de calor.

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Lista de todos los procesos disponibles en la base de datos que utilizan este método de limpieza